El reconocido psicólogo y escritor Bernardo Stamateas ha compartido su visión sobre los rasgos distintivos de las madres narcisistas, invitando a los hijos a reconocer y superar la culpa que a menudo cargan.
Stamateas enfatiza que las madres narcisistas utilizan principalmente dos tácticas: el papel de víctima y el uso de la culpa. Es habitual que estas madres expresen frases como: “Con todo lo que yo hice por vos, ¿y así me pagás?”, lo que genera en los hijos una sensación constante de deuda emocional.
Entre los comportamientos característicos de estas madres se encuentran actitudes de juicio y manipulación. A menudo, se pueden observar señales no verbales como entrecerrar los ojos, hacer muecas faciales o aplaudir lentamente para humillar a sus hijos. A medida que los hijos crecen, el control ya no es físico, sino que se ejerce a través de las emociones, utilizando frases como: “¡Vos me vas a matar a mí!” para generar culpa.
El autor también destaca que, con el tiempo, las madres narcisistas tienden a intercambiar roles, esperando que sus hijos las apoyen emocional y económicamente. Esta expectativa se basa en la creencia de que todo lo que han hecho por sus hijos les otorga derecho a recibir algo a cambio.
Para quienes han crecido bajo esta dinámica, Stamateas aconseja recordar que, aunque el vínculo es de por vida, es fundamental separar la propia historia de la de la madre. La culpa es un peso que no deberían llevar, y es esencial buscar ayuda profesional para sanar y construir una vida sin manipulación.
Finalmente, el psicólogo recalca que todos tienen la capacidad de sanar y crear la vida que merecen, instando a los afectados a moverse hacia entornos que les permitan ser auténticos y libres de culpa.
Fuente: La Nación









