Martha Alles, a casi 80 años, reflexiona sobre su vida y los logros alcanzados. Definida por su rol como autora, conferencista y consultora, ella sostiene que se encuentra en el inicio de una nueva era, lejos de que las luces se apaguen.
El poder de la reinvención
En su trayectoria, Alles ha aprendido que el verdadero origen de la capacidad de reinventarse está en las experiencias vividas. «Cada palabra y gesto puede abrir un mundo de oportunidades», asegura, haciendo hincapié en que todos tenemos el poder de transformar nuestras vidas.
Un cambio radical en 1962
La historia de Martha comienza en Esquina, Corrientes, donde su adolescencia se vio interrumpida por un cambio drástico a Buenos Aires en 1962. Esta experiencia, marcada por la tristeza de dejar atrás su hogar, se convirtió en un parteaguas en su vida. Refleja que este cambio no solo fue geográfico, sino también emocional, ya que enfrentó nuevos desafíos y adversidades.
Escribir para comprender
Con el tiempo, Martha decidió plasmar en un libro los recuerdos de ese momento crucial. La escritura de su obra, titulada «1962», se convirtió en un proceso de autoconocimiento y sanación. «No fue fácil, pero comprendí que era necesario contextualizar mi historia para entender su verdadero significado», explica.
La historia como herramienta educativa
Además de su obra, Martha ha dedicado su carrera a capacitar a otros en el ámbito de los Recursos Humanos. Considera que la gestión de oportunidades es fundamental y puede ser desarrollada como cualquier otra competencia. Su experiencia le ha permitido ofrecer herramientas valiosas a las nuevas generaciones.
Un mensaje para la juventud
Dirigiéndose a los jóvenes, Martha reflexiona sobre la rebeldía y la necesidad de encontrar el momento adecuado para «romper todo» y alcanzar sus sueños. Ella enfatiza la importancia de descubrir oportunidades en situaciones que, a primera vista, parecen insignificantes.
Un legado de resiliencia
La trayectoria de Martha Alles es una invitación a explorar el potencial que cada uno de nosotros tiene para reinventarse y aprovechar las oportunidades que la vida presenta. Su historia es un recordatorio de que, sin importar la edad, siempre hay espacio para el crecimiento y el cambio.
Fuente: La Nación




