La renovación de la pintura en el hogar es una tarea esencial que se recomienda realizar cada cinco a siete años, según expertos en decoración. Sin embargo, los costos asociados a esta labor pueden ser significativos, lo que plantea un desafío para los propietarios.
Guillermo Ortega, gerente de la red Sui Color, explica que en Argentina no existe un precio fijo para pintar una casa, ya que el costo varía en función de la mano de obra, el tipo de pintura, la preparación de las superficies y la ubicación. Alejandro Sembinelli, dueño de Wolfcolors, estima que el costo promedio de los materiales de primera calidad para pintar una vivienda de 100 m², incluyendo interiores y exteriores (solo el frente), oscila entre $1.500.000 y $2.300.000. Además, la mano de obra puede costar entre $5.000.000 y $7.000.000, considerando un equipo de tres a cuatro personas.
Los precios pueden aumentar considerablemente si se requieren arreglos importantes o trabajos adicionales como tratamiento de humedades. Ortega estima que el tiempo total para pintar una casa de 100 m² es de aproximadamente ocho días. El secado de la pintura al tacto puede tardar entre una y dos horas, mientras que el secado completo varía de 24 a 48 horas, dependiendo de las condiciones climáticas.
Para quienes planean pintar, es crucial tener en cuenta la preparación previa. Esto incluye cubrir muebles, descolgar cuadros y cortinas, y proteger pisos y aberturas. Asimismo, se recomienda que la familia organice los espacios para facilitar el trabajo y asegurar una adecuada ventilación.
Los expertos también subrayan que hay diferencias significativas entre pintar una casa y un departamento. Las casas suelen tener dimensiones más variables y techos más altos, lo que puede requerir mayor cantidad de pintura debido a la absorción del material de las paredes.
En cuanto a las tendencias de color para 2026, el Pantone Color of the Year es el Cloud Dancer, un blanco que simboliza la calma y la reflexión. Otros tonos populares incluyen el blanco roto, beige claro y terracota claro, que están en sintonía con un diseño minimalista y natural.
Fuente: La Nación




