Lisandro “Licha” Navarro, conocido por su participación en la edición 2024 de Gran Hermano, ha dado un giro sorprendente en su vida al incursionar en el fisicoculturismo. Su paso por el reality show lo convirtió en uno de los concursantes más recordados, especialmente por su relación competitiva con Julia “Furia” Scaglione. Con un pasado como asesor financiero, Licha ingresó a la casa con la intención de realizar un cambio radical en su vida.
Tras su eliminación del certamen, Navarro no se desanimó. En lugar de rendirse, se unió al elenco de la obra teatral Sex, de José María Muscari, y comenzó un riguroso régimen de entrenamiento físico. Inicialmente, su objetivo era mantenerse en forma y compartir tiempo junto a su pareja, María de los Milagros Veratto. Sin embargo, su dedicación pronto dio frutos, llevándolo a participar en un concurso de fisicoculturismo.
Recientemente, Licha fue visto compitiendo en el Ultimate Fitness Awards, un evento que combina competencias de fisicoculturismo con premiaciones para creadores de contenido y atletas destacados. Entre los asistentes al evento se encontraban otras figuras famosas como Tomás Massa, Coscu y Juli Savioli.
En su cuenta de Instagram, Navarro compartió su experiencia, revelando lo emocionante que fue para él enfrentarse a este nuevo desafío. “Viví una experiencia que, sinceramente, jamás pensé que iba a vivir”, expresó. A lo largo de los meses de preparación, Licha enfrentó entrenamientos intensos, disciplina estricta y desafíos mentales significativos. Reconoció que el sacrificio es fundamental en el fisicoculturismo, y que la batalla mental puede ser aún más exigente que la física.
“Hoy, después de haberlo vivido, tengo un respeto enorme por cada persona que se prepara para subirse a un escenario”, agregó. Agradeció a su equipo de entrenamiento por hacerlo posible y enfatizó la importancia de estos desafíos en su vida, que le permiten conocerse mejor y descubrir sus propios límites.
Fuente: La Nación




