El pronóstico extendido para la provincia de Chaco anticipa una transición dramática en las condiciones climáticas, pasando de un calor sofocante a un fin de semana con alta probabilidad de lluvias intensas.

La semana se despide con temperaturas que rozan los extremos. Este jueves, la sensación térmica continuará elevada, con máximas que podrían alcanzar los 45°C y mínimas de 26°C, manteniendo el cielo con claros y algunas nubes. El calor persistirá el viernes, aunque con un leve descenso en la máxima, esperándose alrededor de 39°C, lo que podría ser un indicio del cambio que se avecina.
El quiebre del patrón se dará el sábado 21 de febrero. Se espera un descenso notable de la temperatura, con una máxima de 33°C, y lo más significativo: una probabilidad de precipitación del 100%. Este día podría traer un respiro muy necesario, aunque con la inestabilidad propia de las lluvias fuertes.
El panorama se mantiene húmedo para el domingo 22, con un clima mucho más templado. Las máximas descenderán hasta los 29°C, con probabilidad de lluvia también del 100% en la mañana. Este fin de semana de contrastes obliga a los habitantes de Chaco a prepararse tanto para el calor residual de la semana como para la inminente llegada de las precipitaciones.






