El aquatrekking se ha consolidado como una experiencia turística en auge, combinando ejercicio, naturaleza y bienestar mental. Esta actividad se desarrolla cerca de fuentes naturales de agua como lagunas, cascadas, y arroyos, donde los participantes pueden nadar, caminar, e incluso dejarse llevar por la llovizna.
A diferencia del senderismo convencional, el aquatrekking ofrece una ‘ruta acuática’ que proporciona un nivel de dificultad física superior, ideal para quienes buscan adrenalina en sus aventuras al aire libre. Jean Filipe, guía e instructor de Aquatrekking Jaguariaíva, explica que esta práctica no solo integra senderismo, sino que también permite una interacción más significativa con el agua.
La actividad se encuentra alejada de las grandes ciudades, lo que intensifica la experiencia de los participantes, quienes disfrutan de paisajes únicos y de lugares de interés histórico y cultural. «La reciente popularidad del aquatrekking radica en su capacidad de combinar ocio y actividad física, ofreciendo una conexión profunda con la naturaleza», afirma Filipe. Esta conexión es clave para muchos, ya que fomenta una sensación de tranquilidad y paz mental.
Los aventureros que se embarcan en esta actividad tienen la oportunidad de enfrentar pequeños desafíos, lo que no solo es estimulante, sino que también está respaldado por investigaciones que sugieren que la cercanía al agua ayuda a reducir la fatiga mental y promueve la relajación. Julio César Narváez Camejo, guía en el Bosque Protector Cerro Azul en Ecuador, destaca que la mejor época para disfrutar del aquatrekking es entre febrero y abril, cuando las lluvias revitalizan el entorno.
El aquatrekking, a pesar de su accesibilidad, requiere un nivel básico de condición física. Narváez señala que los participantes a menudo deben moverse contracorriente, lo que exige un esfuerzo físico considerable. Además, la actividad presenta múltiples beneficios para la salud, como la mejora del rango articular, el equilibrio y la circulación sanguínea, según Alejandra Hintze, médica deportóloga.
Es fundamental participar en esta actividad con el equipamiento adecuado, que incluye calzado con buen agarre, casco, chaleco salvavidas y ropa ligera. Ambos expertos coinciden en que es esencial mantener una buena hidratación y llevar una dieta equilibrada antes de la excursión. El día de la actividad, se recomienda un desayuno ligero para asegurar que los participantes cuenten con la energía necesaria.
Fuente: La Nación









