
El Gobierno de Brasil movilizará a 20 ministerios, bajo la coordinación de la Jefatura de Gabinete, para hacer frente a los impactos del fenómeno climático El Niño, cuya intensificación está prevista entre octubre y diciembre de este año, afirmó el ministro de Integración y Desarrollo Regional, Waldez Góes.
Durante una entrevista concedida este jueves al programa Bom Dia, Ministro, de la Empresa Brasil de Comunicaciones (EBC), Góes indicó que el país permanece en estado de vigilancia y movilización permanente para responder a posibles emergencias derivadas del fenómeno.
“Brasil está permanentemente preparado, se mantiene en vigilancia y movilizado para dar respuesta a la sociedad”, afirmó Góes, según Xinhua, en informe que llegó a la Agencia Noticias Argentinas.
El fenómeno
El Niño es un fenómeno climático global asociado a variaciones en los vientos y en la temperatura de la superficie del mar en el océano Pacífico tropical.
Las previsiones oficiales indican que podría comenzar entre julio y septiembre y fortalecerse durante el último trimestre del año.
Entre los principales efectos previstos figuran sequías y escasez hídrica en las regiones norte y nordeste, un aumento de las lluvias y de las inundaciones en el sur y un invierno menos riguroso, con temperaturas elevadas y riesgo de sequía en el centro-oeste y el sudeste, especialmente en la región del Pantanal.
El ministro también destacó la importancia del Plan Nacional de Protección y Defensa Civil y del sistema Defensa Civil Alerta, una herramienta que envía mensajes automáticos a teléfonos móviles ubicados en zonas con riesgo inminente.
Góes aseguró además que las acciones de prevención y respuesta frente a los efectos de El Niño no se verán afectadas por las elecciones generales previstas para el próximo octubre.
El fenómeno climático El Niño en Brasil podría golpear a la agricultura este año, con riesgo de sequías en la región norte, que exporta soya y maíz, e inundaciones en el sur, principal polo de producción de arroz de América, advirtió un informe de la filial brasileña del banco español Santander.
Los autores del análisis, Lucas Barbosa, Gabriel Tinen y Victor Tani, advirtieron que existe un 63 % de probabilidades de que el fenómeno climático que se origina en el Pacífico se transforme en un “Super Niño”.
Hacia el norte, la altura del río Tapajós, uno de los principales afluentes del Amazonas, podría ubicarse cerca de 0,9 metros por debajo de los niveles normales debido a la reducción de las precipitaciones en esa zona selvática.
El Tapajós integra una red de puertos y estaciones de transbordo llamada Arco Norte, que permite trasladar la producción agrícola de Mato Grosso (centro), la principal región soyera sudamericana, hasta los puertos exportadores.
De acuerdo con la empresa pública Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), el Arco Norte concentró el 37,2 % de las exportaciones brasileñas de soya y el 41,3 de las de maíz en los primeros 10 meses de 2025.
El año pasado, el 36,2 % de las exportaciones brasileñas de soya y maíz fueron despachadas por esa ruta y en el primer bimestre de 2026 se transportaron 2,38 millones de toneladas de carga, según el Gobierno.
Perspectivas
El fenómeno climático El Niño en Brasil podría golpear a la agricultura este año, con riesgo de sequías en la región norte, que exporta soya y maíz, e inundaciones en el sur, principal polo de producción de arroz de América, advirtió un informe de la filial brasileña del banco español Santander.
Fuente: NA






