Con el objetivo de cumplir los 190 días de clases, el Ministerio de Educación profundiza los programas de formación docente y el liderazgo en secundarias, mientras el sector gremial mantiene el foco en la recomposición salarial.

En un año marcado por la búsqueda de estabilidad en el sistema educativo chaqueño, la gestión provincial avanza en una agenda que combina la exigencia académica con la actualización profesional. Tras la firma del compromiso nacional para garantizar los 190 días de ciclo lectivo, las escuelas de la provincia atraviesan un segundo trimestre clave para consolidar los aprendizajes.
Uno de los pilares de este semestre ha sido el Programa de Formación Docente 2026, orientado específicamente a fortalecer el liderazgo en las instituciones secundarias. Según fuentes ministeriales, la iniciativa busca dotar a los equipos directivos de herramientas de gestión pedagógica que permitan reducir la deserción escolar y mejorar los índices de terminalidad en el nivel medio, uno de los puntos críticos de los últimos años.
Asimismo, Chaco se ha sumado activamente a la promoción de certámenes nacionales como «Docentes que Inspiran», buscando jerarquizar la labor frente al aula y visibilizar historias de éxito pedagógico en el interior provincial.
Sin embargo, el frente gremial presenta matices. A pesar del normal dictado de clases en gran parte del territorio, diversos sectores docentes mantienen sus reclamos por la plena vigencia de la cláusula gatillo y mejoras edilicias en zonas rurales. El diálogo entre los sindicatos y la cartera educativa continúa siendo el eje para evitar interrupciones en el calendario escolar de cara a la segunda mitad del año.
Con el invierno a la vuelta de la esquina, el foco también se desplaza hacia el mantenimiento de la infraestructura y el refuerzo de las partidas para comedores escolares, elementos fundamentales para garantizar la presencialidad plena en las comunidades más vulnerables del NEA.






