El 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el Linfoma, una fecha impulsada por la Lymphoma Coalition que busca aumentar la visibilidad sobre esta enfermedad, que afecta a más de un millón de personas a nivel global y registra aproximadamente 360.000 nuevos diagnósticos anuales.
En 2026, la campaña internacional “Afrontando juntos el linfoma” se centrará en los retos emocionales que enfrentan los pacientes desde el momento del diagnóstico, durante el tratamiento y en la etapa de remisión. El objetivo es resaltar la importancia del acompañamiento y el acceso a información confiable en cada fase del proceso.
El diagnóstico de linfoma implica no solo el inicio de un tratamiento médico, sino también la necesidad de enfrentar miedos, incertidumbres y cambios drásticos en la vida cotidiana. Por ello, es fundamental atender las emociones y contar con apoyo emocional durante esta experiencia.
La Dimensión Emocional del Diagnóstico
Haydee González, presidente de la Asociación Civil Linfomas Argentina (ACLA), señala que recibir un diagnóstico de linfoma conlleva un proceso emocional complejo. «Es fundamental que nadie tenga que transitarlo en soledad», afirmó.
ACLA, una organización sin fines de lucro, busca proporcionar información y crear espacios de encuentro para que los pacientes y sus familias se sientan escuchados y comprendidos. La dimensión emocional puede persistir durante todo el tratamiento e incluso después de la remisión, donde pueden surgir temores y dificultades para regresar a la vida normal.
El Papel de la Psicooncología
Mariana Godoy, psicooncóloga de ACLA, explica que el diagnóstico de linfoma marca un cambio significativo en la vida del paciente y su familia. «El tratamiento médico requiere atención inmediata, pero lo emocional también necesita ser abordado», agregó.
Las reacciones emocionales varían entre las personas, y cada paciente cuenta con diferentes recursos para enfrentar la adversidad. Hablar sobre las emociones, mantener vínculos sociales y contar con apoyo psicológico puede facilitar el proceso de la enfermedad.
Consultas con Profesionales de Salud Mental
La consulta con profesionales de salud mental, especialmente en psicooncología, es un recurso valioso para aquellos que experimentan malestar emocional persistente. Además, la concientización sobre los síntomas del linfoma sigue siendo crucial para promover la consulta médica.
Los síntomas pueden incluir el crecimiento indoloro de ganglios linfáticos, cansancio, fiebre y pérdida de peso inexplicada. La aparición de estos síntomas requiere atención médica, aunque no implican necesariamente un diagnóstico de linfoma.
La campaña “Afrontando juntos el linfoma” busca ofrecer una perspectiva integral que no solo abarque el tratamiento médico, sino también el acompañamiento emocional necesario para vivir con un diagnóstico de cáncer. Las asociaciones de pacientes son clave en este proceso, proporcionando información, apoyo emocional y experiencias compartidas.
Desde ACLA se enfatiza que afrontar el linfoma implica poder expresar lo que se siente, buscar ayuda cuando sea necesario y contar con una red de apoyo para transitar el proceso de manera más saludable.
Fuente: NA




