El Gobernador Juan Pablo Valdés reconoció públicamente ante la Asamblea Legislativa el impacto de la profunda crisis económica que afecta a miles de familias correntinas, llevándolas al endeudamiento. Como respuesta directa, el mandatario anunció la instrumentación del programa “Sostiene Corrientes”, destinado a mejorar la salud financiera de ciudadanos y empresas a través del Banco de Corrientes.

El programa se enfocará en brindar un alivio financiero a las familias con deudas de tarjetas de crédito superiores a los 100.000 pesos. A través de un trámite simple y una tasa «muy beneficiosa», los beneficiarios podrán refinanciar esos montos en 6 o 12 cuotas. Se estima que esta medida alcanzará a 89.000 familias que son clientas del Banco de Corrientes, lo que representa, según el análisis del texto, un impacto potencial en más de 356.000 correntinos.
El análisis del contexto señala que esta situación es consecuencia directa de las políticas del gobierno nacional libertario. Además, se subraya que los incrementos salariales actuales para los empleados públicos provinciales, incluyendo bonos, ya no son suficientes para paliar los gastos familiares básicos, lo que sugiere la necesidad de una recomposición salarial más sustancial.
A pesar de que la solución ofrecida es un crédito —es decir, postergar la deuda—, se destaca un punto positivo en la gestión del nuevo Gobernador: la valentía de admitir públicamente el problema. «Admitir el problema, es un principio para comenzar a solucionarlo», se concluye, señalando que este reconocimiento es un paso inicial positivo, aunque los costos familiares sigan siendo elevadas.






