Hoy, 11 de mayo, es una jornada especial para recordar la historia de nuestro Himno Nacional. Fue en esta fecha, pero en 1813, cuando la Asamblea General Constituyente sancionó la marcha patriótica que Vicente López y Planes había compuesto, acompañada por la música creada por Blas Parera.

Desde ese entonces y hasta hoy, el Himno Nacional Argentino se ha convertido en el símbolo más importante de nuestra identidad como pueblo. Cada vez que suena, nos une sin importar divisiones, geografías o tiempos. Es la expresión sonora de nuestra libertad, nuestra independencia y nuestro ser como nación.
Una composición histórica
La letra original de López y Planes reflejaba el fervor patriótico de la época revolucionaria. Con el paso del tiempo, la composición se ha transmitido de generación en generación, adaptándose en su estructura pero manteniendo la esencia de aquella marcha que encendió el corazón de los patriotas del siglo XIX.
El Himno que nos identifica
A diferencia de otros países, el Himno Nacional Argentino tiene la particularidad de ser una composición que trasciende el acto ceremonial. Es identidad, es memoria, es compromiso con los valores que nos fundaron como república.
Hoy, en el Nordeste, en Chaco, en todo el territorio nacional, reivindicamos esa composición histórica que nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos.






