Un mes después del ingreso ilegal de una camioneta 4×4 a Pampa del Leoncito, un área protegida en San Juan, los efectos del paso del vehículo siguen siendo evidentes. El incidente, que se produjo a 1.500 metros sobre el nivel del mar, dejó huellas de hasta 25 centímetros de profundidad en una zona que especialistas consideran tardará unos 80 años en recuperarse.
El responsable del ingreso fue un médico mendocino de 46 años, Agustín Añó, quien condujo su Toyota Hilux a lo largo de aproximadamente 1,5 kilómetros, a pesar de la prohibición de circulación en el área. La denuncia fue realizada por Sebastián Carbajal, intendente de Calingasta, tras verificar el daño ambiental.
Después de que se constatara el daño, el juez de Paz, Andrés Troche, tomó la declaración de Añó, quien alegó desconocer la prohibición y argumentó que su ingreso fue un imprevisto debido a la oscuridad y las condiciones del terreno. La camioneta permanece en el lugar bajo custodia de la Gendarmería Nacional para evitar nuevos daños y su remoción se está evaluando para minimizar el impacto ambiental.
Las autoridades están considerando diversas opciones para retirar el vehículo, que van desde esperar la consolidación del suelo hasta realizar operaciones aéreas complejas. Carbajal ha mencionado que la figura penal a aplicar podría ser la de daño agravado o ecocidio, lo que podría conllevar penas de prisión. En la actualidad, el caso se tramita ante la justicia de faltas, lo que podría resultar en una multa de alrededor de $1.000.000 o la realización de tareas comunitarias.
En un caso similar ocurrido hace seis meses en la Quebrada de las Conchas, en Salta, se llevó a cabo un evento de bodas ilegal que generó daños en otra área protegida. La intendente de Cafayate, Rita Guevara, fue quien realizó la denuncia, que condujo a una investigación judicial en curso.
Fuente: La Nación




