El gobernador de Buenos Aires cumplió este miércoles una intensa jornada en la capital correntina. Mantuvo un encuentro bilateral con su par radical, Juan Pablo Valdés, y encabezó un masivo acto del Movimiento Derecho al Futuro, donde llamó a «unir fuerzas» ante la compleja situación económica nacional.

Este miércoles por la mañana, la ciudad de Corrientes fue el epicentro de un importante movimiento político con la llegada del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. La visita, cargada de simbolismo institucional y político, comenzó con una reunión en la Casa de Gobierno con el mandatario correntino, Juan Pablo Valdés.
Durante el encuentro con Valdés, ambos gobernadores dialogaron sobre la agenda federal y la necesidad de articular acciones entre las provincias en un contexto de fuertes recortes por parte del Gobierno nacional. «Vine en calidad de gobernador, pero obviamente estamos trabajando para que la Argentina cambie», declaró Kicillof a la prensa al salir de la sede gubernamental, marcando el perfil de su visita.
Posteriormente, Kicillof se trasladó a un encuentro con la militancia del Partido Justicialista local y referentes sociales nucleados en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). En este marco, el mandatario bonaerense ofreció un discurso centrado en la defensa del federalismo y la construcción de una alternativa política nacional. «Pongan fuerza, que está difícil la mano», expresó ante los presentes, reconociendo la crítica situación social pero instando a mantener la organización.
La visita de Kicillof a Corrientes no pasó desapercibida en el arco político regional, siendo interpretada como un paso clave en su estrategia de consolidación federal. Tras cumplir con su agenda en la vecina provincia, el gobernador emprendió el regreso a Buenos Aires, dejando un escenario de debate abierto sobre los liderazgos opositores en el NEA.






