spot_img
2 mayo 2026, 12:45 pm
InicioInteriorLa huella que no se borra: Magalí Gómez y el renacer de...

La huella que no se borra: Magalí Gómez y el renacer de la Chacarera del Monte en el corazón del Impenetrable

-

- Publicidad -

Hija de Néstor “Coco” Gómez, la joven artista asume el desafío de mantener vivo el género que su padre creó. Entre el polvo del monte y el sonido del acordeón, Magalí demuestra que el legado del «creador» tiene quien lo defienda.

Hay sonidos que nacen de la tierra misma, y en el Chaco, ese sonido tiene nombre propio: Chacarera del Monte. Pero también tiene un apellido que lo custodia. A tres años de la partida del gran Néstor “Coco” Gómez, su hija Magalí decidió que el silencio no sea una opción. Con el acordeón al hombro y la voz cargada de pertenencia, la joven artista continúa la huella de su padre, asegurando que la música del Impenetrable siga retumbando entre los quebrachos.

Para entender el camino de Magalí, hay que recordar el de su padre. «Coco» Gómez no fue solo un músico; fue un pionero. Criado en la zona de Fortín Lavalle, logró amalgamar los sonidos del monte —ese cruce entre lo criollo y lo originario— para darle identidad a la Chacarera del Monte, un ritmo que hoy es bandera de nuestra provincia.

El peso y el orgullo del apellido. Magalí no solo heredó el talento, sino también la responsabilidad de una identidad cultural. En cada escenario que pisa, desde las peñas más humildes hasta los grandes festivales, su presencia se siente como un reencuentro.

- Publicidad -

«Llevar la bandera de mi papá es un orgullo, pero también un compromiso diario con nuestras raíces», suele decir la joven que, con frescura pero con profundo respeto, ha sabido ganarse el corazón del público.

Su propuesta no es una simple imitación. Magalí le imprime su propia impronta femenina y joven a la música del monte, sin perder la esencia: ese «taco y suela» que invita al baile, la alegría del acordeón de dos hileras y la letra que le canta a la vida ruda pero hermosa de nuestra zona norte.

La música como memoria viva. Seguir la huella de «Coco» no es solo tocar sus canciones; es mantener viva la memoria de un Impenetrable que tiene mucho para decir. Magalí continúa ese viaje que su padre inició, llevando el aroma a tierra húmeda y la calidez del fogón a cada rincón del país.

Hoy, cuando suena una acordeona en el monte, ya no es solo el recuerdo de Coco lo que resuena. Es la voz de Magalí confirmando que la historia continúa, que la raíz es fuerte y que, mientras haya un Gómez empuñando el instrumento, el Impenetrable seguirá teniendo su banda sonora más auténtica.

La historia de la música del monte sigue escribiéndose. Y en las manos de Magalí, la pluma —o mejor dicho, el fuelle— tiene un futuro asegurado.

- Publicidad -

Mas Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí