Con solo 19 años, Lamine Yamal se ha consolidado como una de las promesas más brillantes del fútbol mundial, destacándose por su talento y sus logros con la selección española, incluyendo la reciente victoria en el Mundial 2026. Sin embargo, este éxito trae consigo una serie de desafíos emocionales que deben ser considerados.
La psicóloga Lara Ferreiro analizó en una entrevista cómo la presión familiar puede influir en la vida de jóvenes deportistas como Yamal. Según Ferreiro, el éxito de un hijo puede transformarse en un mandato familiar, donde las expectativas de los padres, muchas veces sin intención, se proyectan sobre sus hijos. Esto puede llevar a lo que la especialista denomina un “mandato de éxito”, una presión que puede ser difícil de manejar para los jóvenes talentos.
Ferreiro subrayó que esta dinámica puede hacer que el joven deportista sienta que su valor depende de sus triunfos. «El padre de Lamine Yamal puede generar de manera inconsciente un mandato de éxito”, advirtió la experta, quien también mencionó que el riesgo radica en que el deportista puede dejar de ser visto como una persona con necesidades propias y convertirse en un proyecto familiar lleno de expectativas.
La psicóloga también destacó el concepto de identidad vicaria, donde los logros del hijo son percibidos como una extensión del éxito familiar. Esto puede incrementar la carga emocional del deportista, afectando su bienestar y generando altos niveles de ansiedad, perfeccionismo y miedo al fracaso.
Ferreiro concluyó que el gran desafío para Lamine Yamal será aprender a no dejar que su éxito defina su valor dentro de su círculo familiar, evitando así que la presión por triunfar se convierta en una carga insostenible.
Fuente: La Nación
