El nuevo formato de la Copa del Mundo 2026, con 48 selecciones y tres sedes compartidas, ha dado lugar a un hecho sin precedentes en la historia del fútbol. El seleccionado de Canadá, uno de los organizadores del certamen, deberá disputar su partido de dieciseisavos de final fuera de su territorio nacional.

Tras finalizar en la segunda posición del Grupo B, luego de una caída ante Suiza, el conjunto dirigido por Jesse Marsch perdió el beneficio de la localía para los cruces de eliminación directa. Como consecuencia, Canadá deberá enfrentar a Sudáfrica este domingo en el SoFi Stadium de Los Ángeles, Estados Unidos.
Históricamente, los países anfitriones siempre habían disputado todos sus encuentros dentro de sus fronteras, incluso en ediciones con sedes compartidas como la de Corea-Japón 2002, donde ninguna selección cruzó de un país al otro durante la competencia.
Diferente es la realidad de México, otro de los anfitriones, que al clasificar como líder del Grupo A logró mantener su localía y enfrentará a Ecuador en el mítico Estadio Azteca el próximo martes. Para Canadá, la cita en Los Ángeles representa un desafío inédito: buscar la clasificación a octavos en terreno neutral a pesar de ser uno de los dueños de casa.






