El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis) ha implementado una nueva norma desde el 10 de julio que amplía la revisión de las firmas en las solicitudes de beneficios migratorios. Este cambio permite a la agencia actuar si se detectan irregularidades en cualquier fase del procesamiento del expediente.
Con la nueva disposición, una solicitud que inicialmente fue aceptada podría ser rechazada si se encuentra un error en la firma durante el análisis posterior. Anteriormente, las firmas se verificaban en la recepción inicial de los formularios, pero ahora la aceptación inicial no garantiza que la firma haya sido validada de forma definitiva.
La normativa otorga a los funcionarios del Uscis la facultad de decidir cómo proceder al encontrar que una rúbrica no cumple con los requisitos establecidos. Dependiendo del momento en que se detecte el problema, el expediente puede ser rechazado o denegado.
Es importante señalar que una firma incorrecta no puede ser corregida mediante el envío de una nueva hoja firmada. La agencia no permite la presentación de páginas de reemplazo una vez que el formulario ha sido entregado.
Objetivo de la Nueva Normativa
El objetivo principal de esta política es reforzar los mecanismos de verificación de identidad, asegurando que el solicitante ha certificado personalmente, bajo pena de perjurio, la información presentada en su solicitud.
Diferencias entre Rechazo y Denegación
Si el problema se identifica durante la revisión inicial, el Uscis emite un rechazo administrativo y devuelve el formulario y la tarifa. Sin embargo, si la irregularidad aparece después de que el trámite fue aceptado, la agencia puede emitir una denegación formal, cerrando el expediente y manteniendo el pago realizado para cubrir los costos administrativos.
Firmas Inválidas y Normativas
Las normas especifican que cada formulario debe contener una rúbrica manuscrita exclusiva para ese documento, aceptando también métodos como marcas o huellas en caso de que el solicitante no pueda escribir. Las prácticas no admitidas incluyen imágenes de firmas copiadas, nombres escritos con programas informáticos, firmas realizadas con sellos o dispositivos automáticos, y páginas de firmas reutilizadas en distintos trámites.
Además, las firmas realizadas por terceros no son aceptadas, salvo algunas excepciones. La regulación también establece un tratamiento diferente para los formularios N-600 y N-600K, donde una firma inválida resulta en un rechazo administrativo, permitiendo al interesado volver a presentar la solicitud.
Apelaciones y Recursos
Cuando se emite una denegación debido a problemas con la rúbrica, el solicitante puede conservar el derecho a presentar una apelación o moción, siempre que el formulario utilizado contemple ese recurso, generalmente a través del I-290B y dentro del plazo establecido por el organismo migratorio.
Fuente: La Nación









