
Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, las infecciones respiratorias volvieron a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria. Entre ellas, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es el principal responsable de los cuadros de bronquiolitis y neumonía en los primeros meses de vida, enfermedades que representan una de las principales causas de internación pediátrica.
Aunque la incorporación de la vacuna contra el VSR para embarazadas representó un avance en la prevención, especialistas advierten que todavía existen grupos de bebés que llegan sin protección a su primera temporada de circulación viral.
Los datos del Ministerio de Salud de la Nación muestran que la circulación del virus ya comenzó a reflejarse en las estadísticas. Según el último dato publicado en el Boletín Epidemiológico Nacional, durante las primeras 22 semanas de 2026 se notificaron más de 38.577 casos de bronquiolitis (2.667,3 cada 100.000 habitantes) y se registraron 563 internaciones por VSR, aunque los especialistas anticipan que el mayor número de casos todavía está por llegar.
“El VSR es un virus de circulación estacional. Su circulación transcurre generalmente coincidiendo con las temperaturas más frías del año. Durante este período, el VSR es el causante del 60% al 80% de las bronquiolitis. Resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán una enfermedad grave, ya que cerca del 80% de los casos ocurren en bebés previamente sanos, nacidos a término y sin factores de riesgo identificables”, explicó el médico pediatra y neonatólogo Néstor Vain, jefe de Neonatología y Pediatría del Sanatorio de la Trinidad Palermo y del Hospital Ramos Mejía.
La infectóloga Elena Obieta señaló que, por el momento, la temporada de VSR se desarrolla dentro de los parámetros esperados y destacó que, en comparación con años anteriores, se observa una reducción de los casos más graves en bebés, un fenómeno que atribuyó en parte al impacto de la vacunación durante el embarazo. Sin embargo, advirtió que todavía es temprano para sacar conclusiones sobre lo que ocurrirá durante la temporada invernal.
A diferencia de otros años, la circulación del VSR muestra un aumento tardío, un fenómeno que los especialistas atribuyen, en parte, a la mayor circulación de influenza. Este patrón también se observó recientemente en países del hemisferio norte y hace prever que el pico de contagios ocurrirá en las próximas semanas.
Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, explicó a LA NACION que durante el otoño predominaron las infecciones por influenza y rinovirus, que afectaron principalmente a niños de mayor edad. Sin embargo, advirtió que en las últimas dos semanas comenzó a observarse un aumento de los casos de VSR, el principal causante de la bronquiolitis, incluso con pacientes que requirieron internación en terapia intensiva.
“Estamos viendo un aumento importante del Virus Sincicial Respiratorio, que es el que produce la bronquiolitis. Incluso, algunos chicos requirieron internación en terapia intensiva. Habitualmente afecta a menores de dos años”, señaló el especialista.
López sostuvo que todavía es temprano para determinar cómo evolucionará la temporada y afirmó que sigue con atención el comportamiento de la curva epidemiológica. “Va a haber que ver cómo evolucionan las primeras semanas de julio para saber si esto marca el inicio de una circulación más importante del virus”, indicó.
El infectólogo recordó además que las vacaciones de invierno suelen contribuir a reducir la transmisión de las infecciones respiratorias porque disminuye el contacto entre los niños en escuelas, jardines y guarderías.
Una oportunidad
Para los expertos, este retraso representa una oportunidad para reforzar las estrategias preventivas antes de que más bebés enfrenten su primera temporada de exposición al virus.
En la Argentina, la incorporación de la vacunación materna al Calendario Nacional de Vacunación, implementada en 2024, significó un cambio importante en la prevención del VSR. La estrategia permite que las embarazadas desarrollen anticuerpos que luego son transferidos al bebé durante la gestación, brindándole protección durante los primeros meses de vida.
Este año, además, el Ministerio de Salud de la Nación incorporó el anticuerpo monoclonal de acción prolongada para grupos específicos de mayor riesgo, entre ellos bebés prematuros y niños con determinadas cardiopatías congénitas, con el objetivo de reducir la morbimortalidad asociada a esta infección respiratoria.
Sin embargo, los especialistas sostienen que todavía persisten brechas de protección. La vacuna materna ofrece una inmunidad cercana a los seis meses, pero, al tratarse de una estrategia estacional, muchos bebés nacidos fuera del período previsto para la inmunización materna llegan sin anticuerpos suficientes al momento de mayor circulación viral.
Es por eso que la provincia de Córdoba decidió ampliar la estrategia preventiva. El Ministerio de Salud provincial adquirió cerca de 10.000 dosis de anticuerpos monoclonales para inmunizar a los niños nacidos a partir del 1° de enero de 2026 que no cuenten con protección frente al VSR. La medida alcanza tanto a bebés atendidos en el sistema público como en el privado y busca garantizar un acceso equitativo a la prevención.
La estrategia contempla la aplicación del anticuerpo antes del alta en las maternidades y también en vacunatorios de la red provincial para los niños que cumplan con los criterios establecidos.
Para Vain, el escenario actual es muy diferente al de hace apenas algunos años gracias a la disponibilidad de nuevas herramientas preventivas: “Hoy estamos en un momento muy diferente al de años atrás, porque disponemos de herramientas preventivas que permiten reducir significativamente el impacto del VSR en la población infantil. Por eso, distintas sociedades científicas promueven estrategias integradas que aseguren que todos los lactantes puedan llegar protegidos a su primera temporada de circulación viral”, sostuvo.
En esa línea, distintas sociedades científicas internacionales, entre ellas la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE), promueven estrategias que permitan ampliar la cobertura de los lactantes durante la temporada de circulación del virus.
Fuente: La Nación






